Miopía: El fenómeno se agiganta cada vez más en Cúcuta

Miopía: El fenómeno se agiganta cada vez más en Cúcuta

Autora: Giovanna Villamizar Real

Ser miope podría no ser una desventaja cuando se dice que los cortos de vista son los mejores estudiantes o, al menos, los que más tiempo dedican a los libros.

En este escenario, todo bien. Sin embargo,  mirando con detenimiento el fenómeno, muchos papás podrían estar hoy pecando con sus hijos al no darse cuenta de qué problemas visuales tienen o, para ser más específicos, desconocen cuáles son sus necesidades de visión.

Los expertos la tienen clara: visión cercana, porque el niño pequeñito juega en un solo sitio con su juguete, no tiene dependencia de la visión de lejos, su entorno es apenas de un metro y si acaso dos, explica el médico oftalmólogo de la clínica San Diego, Álvaro Gutiérrez.

Por este motivo, si el niño no ve de lejos no se van a dar cuenta.

El fenómeno se llama miopía y hoy tiene preocupados a los oftalmólogos de Cúcuta, porque este defecto visual está afectando cada vez con mayor intensidad  a niños y jóvenes.

La revelación, en la que ya se trabaja para contener su impacto en estas poblaciones, fue materia de discusión en el escenario que se proyecta de la salud visual para los próximos años en la capital nortesantandereana, dijo el directivo de la oftalmológica San Diego, Mayron Darío Arévalo Quintero.

Gutiérrez dice que dela fuerte incidencia de la miopía tienen mucho que decir los excesos del uso de los aparatos tecnológicos como teléfonos celulares y las tabletas electrónicas.

“Lo que pasa es que hay un sobreuso de estos aparatos y, claro, como el niño tiene una necesidad visual cercana y el papá no lo sabe, entonces se le hace fácil entregarle una tableta a un niño de dos años para que se entretenga, sin imaginar que esto puede llegar a ocasionarle defectos visuales en el corto plazo, como la miopía.

Largas horas dedicadas a las tabletas o a los viodeojuegos están afectando el músculo del ojo y al ojo en sí y entonces el mayor fenómeno que está sucediendo es que se está miopizando el ojo: el niño empieza a ver bien de cerca, pero pierde agudeza visual de lejos, sostiene Gutiérrez.

Estos expertos coinciden en que al 2020 se van a tener en Cúcuta muchos pacientes con miopía, sobre todo los que hoy andan en los 3, 5 y 7 años.

Giovanna Villamizar Real, médica oftalmóloga pediatra, sostiene que la incidencia de miopía es cada vez más recurrente en los niños y jóvenes, como una conducta adquirida (ver recuadro).

La miopía –según Gutiérrez– es una anomalía o defecto del ojo que produce una visión borrosa o poca clara de los objetos lejanos; se debe a una curvatura excesiva del cristalino que hace que las imágenes de los objetos se formen un poco antes de llegar a la retina.

Antes resultaba difícil para los afectados darse cuenta de padecer el defecto visual, al igual que los papás, pero hoy, el Ministerio de Salud exige por norma que todos los niños cuando van a ir al preescolar tienen que practicarse exámenes visual y auditivo para saber si está presentando fallas.

Gutiérrez dice que antes, esto sucedía cuando los niños tenían 13 y 14 años, que les decían a sus papás que no estaban viendo bien.

Por qué se consulta más

En Cúcuta, según los registros científicos de los oftalmólogos, las causas de mayor consulta es por la miopía, la hipermetropía, astigmatismo, pero también se está volviendo recurrente acudir al médico por resequedad, o el también llamado ojo seco.

Gutiérrez dice que este fenómeno se está volviendo un problema agudo en la capital nortesantandereana por factores ambientales. Hay mucha contaminación y la radiación solar llega ahora más directa, esto hace que la parte blanca del ojo, que es la conjuntiva, se afecte más a menudo.

Recomendaciones

Los expertos recomiendan que los papás no permitan que sus hijos tengan tanta dependencia de las tabletas, los teléfonos móviles o videojuegos.

No es que se les prohíba la tecnología, sino que se establezcan hábitos y horarios para que tengan acceso a ella.

Hay niños adictos a las tabletas electrónicas, sencillamente porque los padres no tienen ningún control sobre ellos.

Voz de una experta

Giovanna Villamizar Real, oftalmóloga pediatra, de la clínica San Diego, dice que la primera recomendación que hace a los papás es a hacer conciencia de que el ojo del niño, no por ser un niño, necesariamente debe ser un ojo sano.

Es un tabú que se tiene en la población y solo se acude al especialista cuando se sospecha de que algo malo está pasando.

Dice que con los niños es el principal error, lo que dificulta poder ayudar, porque usualmente están llegando a manos del oftalmólogo después de los siete años, cuando ya ha culminado un ciclo, un periodo en el que el cerebro hace el proceso de aprendizaje visual.

A esta especialista de la visión de los niños le preocupa que cada día se agiganta más en la ciudad el fenómeno de miopización como conducta adquirida, una conducta debido al uso de tabletas de celulares inteligentes y de computadores.

Giovanna dice que a los papás les falta mucho control sobre sus hijos en este aspecto. “A los padres le resulta fácil mantener quietos a sus hijos entregándoles una tableta electrónica.

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